lunes, 14 de abril de 2008

COMEDEROS





El comedero debe permitir una distribución adecuada de la ración, proporcionar espacio suficiente a las vacas para que éstas puedan consumir la cantidad que necesitan, estar limpio y libre de residuos de comidas anteriores y ser fácil de limpiar.
De esta forma, un comedero correctamente diseñado da lugar a un acercamiento del animal más frecuente, más duradero y a una mayor ingestión. Asimismo, evitará numerosas lesiones debidas a una presión excesiva de las vacas sobre él.
El espacio de comedero requerido para que el animal coma de manera confortable es un aspecto esencial del bienestar. Habitualmente se maneja la cifra de 60-70 cm de longitud de comedero por cada animal cuando se dispone de cornadizas que delimitan la posición del animal y de 80 cm cuando la cornadiza es una simple barra que impide el paso del animal hacia el pasillo.
Independientemente del espacio de comedero necesario para que un animal pueda comer cómodamente, en nuestra opinión, todas las vacas deben poder comer a la vez. Cuando existen dos filas de cubículos por cada línea de comedero, ésta tiene longitud suficiente para permitir que todos los animales alojados en esos cubículos puedan comer simultáneamente.
Sin embargo, no es infrecuente disponer de tres filas de cubículos por línea de comedero, por cuanto aumentando unos pocos metros el ancho de la nave se puede alojar un tercio más de animales, a costa de reducir el espacio de comederos hasta un 35% con relación al número de animales alojados

ENTORNO ADECUADO




El bienestar de los animales empieza por disponer de un hábitat adecuado que permita expresar (dentro de las limitaciones propias de un sistema de explotación intensivo) los comportamientos naturales, que proporcione seguridad y confianza (por ejemplo, suelos no deslizantes), que no limite el acceso al comedero, al bebedero o a la zona de descanso (evitar pasillos ciegos y/o estrechos), que no exacerbe las diferencias jerárquicas en el rebaño en forma de agresiones, etc. (Figura 1).
El alojamiento debe proporcionar un espacio de descanso suficiente, evitando excesiva densidad de animales que, a corto plazo, derivan en camas sucias, patologías mamarias, malas condiciones ambientales, estatus sanitario deprimido, etc. En este sentido, cuando se eligen los cubículos como sistema para la zona de reposo, es crucial un correcto diseño de los mismos si se quiere que cumplan su auténtica función, cual es proporcionar un confortable espacio individual de descanso a la vaca.

FORRAJES


En general,los forrajes son partes vegetativas de las plantas leguminosas que contienen una gran proporcion de ( mas del 30 %) Son requeridos en la dieta en una forma fisica tosca.

Este es un modo conveniente para clasificar los alimentos, pero un poco arbitrario. La clasificación no es tan importante como saber cuales alimentos son disponibles, su valor nutritivo y los factores que afectan su utilización en una ración.

Usualmente los forrajes se producen en la finca. Pueden ser pastoreados directamente, o cosechados y preservados como ensilaje o heno. Según la etapa de lactancia, pueden contribuir desde casi 100% (en vacas no-lactantes) a no menos de 30% (en vacas en la primera parte de lactancia) de la materia seca en la ración.

Los pastos necesiten fertilizantes nitrogenados y condiciones adecuadas de humedad para crecer bien. Sin embargo, las leguminosas son más resistentes a la sequía y pueden agregar 200kg de nitrógeno /año/hectárea al suelo porque conviven asociados con bacteria que pueden convertir nitrógeno del aire a fertilizante nitrogenado.
El valor nutritivo de forrajes es altamente influida por la etapa de crecimiento cuando son cosechados o pastoreados.